Junior F.C. S.A. lamenta y rechaza enérgicamente los hechos de violencia ocurridos luego del partido contra Palmeiras por la CONMEBOL Libertadores. Según el club, situaciones como estas no solo ponen en riesgo la vida e integridad de las personas, sino que empañan el espíritu deportivo que debe prevalecer en cada competencia.
El club enfatiza que nada justifica las agresiones ni cualquier manifestación que promueva odio o confrontación. “Nos solidarizamos con quienes se vieron afectados y expresamos nuestra preocupación por el impacto de estos hechos en las familias, los ciudadanos y la imagen del fútbol colombiano”, aseguró el departamento de comunicaciones de Junior.
Junior F.C. reafirmó su papel como defensor de la convivencia pacífica, el respeto mutuo y el juego limpio dentro y fuera de la cancha. El club hizo un llamado a las aficiones de Barranquilla, Cartagena y de toda la región Caribe a fortalecer los lazos históricos del fútbol, demostrando que el deporte es un punto de encuentro y no de división.
Asimismo, el club reiteró su compromiso de trabajar junto a las autoridades y la comunidad para garantizar entornos seguros, responsables y respetuosos, destacando que “el fútbol es una celebración que convoca a miles de personas y debe vivirse con alegría, cultura ciudadana y sentido de pertenencia”.
Junior concluyó recordando que el fútbol es una fiesta para compartir, nunca un escenario para la violencia, y que la pasión por los colores del equipo debe expresarse siempre de forma positiva y ejemplar.









