Por: Yasher Bolívar Pérez
Néstor Lorenzo dejó claro que, más allá del resultado adverso, el balance frente a Croacia no es negativo sino revelador. El seleccionador argentino subrayó que su equipo logró competir de tú a tú contra un rival de élite mundial —tercero en Catar 2022 y subcampeón en 2018—, insistiendo en que la apuesta del proceso pasa por medirse sin concesiones ante selecciones consolidadas. Aunque la derrota 2-1 en Orlando deja incomodidad, también instala una certeza: Colombia no fue inferior en el trámite.
El análisis del técnico apunta a un partido equilibrado, con momentos en los que la Selección incluso logró imponer condiciones ante un conjunto europeo reconocido por su orden táctico. Lorenzo destacó que Croacia es un equipo que “sabe a qué juega”, con fortaleza aérea y estructura definida, pero admitió que Colombia encontró pasajes de dominio que permiten sostener una lectura más compleja que la del simple resultado. Competir, competir y competir: esa parece ser la consigna reiterada de un proceso que busca consolidarse desde la exigencia.
En lo individual, el entrenador valoró el rendimiento de James Rodríguez, quien disputó 63 minutos y evidenció progresos físicos, aunque todavía en proceso de ritmo competitivo. No obstante, el cuerpo técnico también identificó fisuras, especialmente en la defensa de la pelota quieta, un aspecto que Lorenzo reconoció como prioritario para ajustar. Entre la frustración por la derrota y la convicción por lo mostrado, el mensaje es claro: hay base, pero aún hay trabajo.









