Por: Yasher Bolívar Pérez
La checa Marie Bouzková se consagró campeona del WTA de Bogotá tras imponerse a la húngara Panna Udvardy en un partido exigente, cambiante y marcado por el desgaste físico propio de la altura. Con parciales de 6-7, 6-2 y 6-2, la actual número 26 del mundo logró revertir un inicio adverso y quedarse, por primera vez, con el título en la capital colombiana, cerrando así una cuenta pendiente tras la final que había perdido en 2024 ante María Camila Osorio.
El encuentro, que se extendió por casi tres horas, evidenció dos caras del tenis: la intensidad emocional del primer set y la capacidad de gestión en los siguientes. Bouzková comenzó dominando, pero cedió terreno ante la reacción de Udvardy, quien terminó imponiéndose en un ‘tie break’ cargado de errores y tensión. Sin embargo, la checa ajustó su juego con precisión quirúrgica en los dos sets restantes, aprovechando el desgaste de su rival y reduciendo los márgenes de error en momentos clave.
Más allá del resultado, el título representa una reivindicación personal y deportiva para Bouzková, quien suma así su tercer trofeo WTA tras los conseguidos en Praga. En Bogotá no solo ganó un torneo: recuperó confianza, impuso jerarquía y demostró que, incluso en condiciones extremas, la consistencia y la lectura del partido pueden inclinar la balanza. En una cancha donde la altura pesa, su tenis terminó respirando mejor.




