Por: Yasher Bolívar Pérez
Guillermo Celis inició el nuevo semestre con un mensaje directo y sin rodeos: en Junior no hay espacio para la complacencia. Tras conquistar su primer título con el club, el mediocampista sincelejano dejó claro que el desafío ahora es sostener el rendimiento y renovar la ambición en una institución donde competir por todo no es una opción, sino una obligación permanente. Para Celis, la clave está en la constancia diaria, en volver a empezar cada entrenamiento con humildad y mentalidad ganadora.
El capitán rojiblanco fue explícito al trazar las metas del grupo para 2026. Volver a pelear la Liga y realizar una Copa Libertadores a la altura de la historia del club son los dos grandes objetivos que marcan el rumbo del proyecto deportivo. El título reciente, explicó, fue una conquista especial a nivel personal y familiar, pero no un punto de llegada. En Junior, insistió, los sueños se cumplen para volver a plantearse otros más exigentes.
Celis también subrayó la importancia de la competencia interna como motor del rendimiento colectivo. En su lectura, los equipos grandes se construyen desde la exigencia mutua y el respaldo a quienes llegan, entendiendo que el club siempre está por encima de cualquier nombre propio. Ese equilibrio entre ambición, liderazgo y grupo es, según el volante, la base para que Junior vuelva a ser protagonista en el ámbito local y continental.









