Por: Yasher Bolívar Pérez
Javier Báez vivió un partido de contrastes en el triunfo de Junior frente al Deportivo Pasto. El defensor paraguayo falló un penalti al minuto 28, enviando la pelota por encima del arco en lo que fue el cuarto cobro errado por el equipo en el torneo y el tercero consecutivo. La presión sobre sus hombros aumentó de inmediato, en un estadio que esperaba la ventaja temprana.
Sin embargo, el guaraní no se dejó derrumbar por el error. Se lanzó al ataque con ímpetu y, en el tiempo de reposición del primer tiempo, encontró la redención: un cabezazo impecable a centro de Yeison Suárez le dio el gol a Junior. La celebración, desbordada y emotiva, lo reunió con sus compañeros e incluso con el técnico Alfredo Arias, que lo abrazó en un gesto inusual de respaldo.
Al final, Báez reconoció su fallo y pidió disculpas, pero resaltó el valor de la victoria que devolvió a Junior al liderato y el hecho de mantener el arco en cero. “Lo más importante es que conseguimos los tres puntos y seguimos punteros. Me equivoqué, pero lo reconozco. En esto hay que ser humildes”, afirmó un jugador que ya suma cuatro goles con el club y que, entre errores y aciertos, se ha convertido en protagonista.









