Seattle logró este domingo su segundo título de Super Bowl en la historia de la franquicia, tras imponerse 29-13 a los Patriots de Nueva Inglaterra en un partido dominado por la férrea defensa de los Seahawks y la eficiencia ofensiva de su corredor estrella, Kenneth Walker III.
La defensa, apodada el “Dark Side”, fue liderada por Devon Witherspoon, Derick Hall y Byron Murphy, y se encargó de neutralizar al mariscal novato Drake Maye. La jugada clave llegó cuando Uchenna Nwosu interceptó un pase de Maye tras un fuerte contacto de Witherspoon, retornando el balón 45 yardas hasta la zona de anotación, sellando la ventaja definitiva.
Walker fue reconocido como Jugador Más Valioso del Super Bowl, convirtiéndose en el primer corredor en recibir el galardón desde Terrell Davis hace 28 años. Por tierra, el corredor acumuló 135 yardas, respaldando el control total del juego por parte de Seattle.
El quarterback Sam Darnold completó 19 de 38 pases para 202 yardas, sin cometer pérdidas de balón, y lanzó un pase de anotación a AJ Barner, demostrando seguridad y eficiencia ante la presión defensiva rival. “Hacer esto con este equipo es algo especial. Estoy muy orgulloso de nuestros jugadores y de nuestra defensa”, expresó Darnold tras el encuentro.
Con esta victoria, los Seahawks cerraron una histórica temporada 17-3, consolidando a su defensa como una de las más dominantes de la liga y escribiendo un capítulo más en la historia de la franquicia.









