Por: Yasher Bolívar Pérez
Jannik Sinner sigue caminando con paso firme en el Abierto de Australia y dejó claro que su ambición por una tercera corona consecutiva está intacta. El italiano resolvió sin sobresaltos su duelo de segunda ronda ante el local James Duckworth, al que superó con autoridad en menos de dos horas, mostrando solidez desde el fondo de la cancha y un servicio que volvió a marcar diferencias en los momentos clave.
El jugador de San Cándido no dio margen a la sorpresa. Desde el arranque tomó el control del partido, quebró temprano y manejó los tiempos con la calma de quien se sabe superior. Duckworth intentó resistir, especialmente en el segundo set, pero cada intento de reacción fue rápidamente neutralizado por un Sinner concentrado, preciso y sin concesiones, que encadenó otra victoria más para alargar su impresionante racha en el circuito.
Ahora, el número dos del mundo se medirá en tercera ronda al estadounidense Eliot Spizzirri, con la confianza de quien no conoce la derrota desde hace meses y mantiene intacto el hambre de títulos. En Melbourne, Sinner no solo gana: transmite la sensación de que cada partido es un paso más hacia la historia, decidido a inscribir su nombre junto a las grandes leyendas que dominaron el torneo australiano.









