El sector empresarial de Ecuador manifestó su preocupación por las consecuencias económicas que podría generar la decisión del Gobierno de ese país de elevar al 100 % los aranceles a las importaciones provenientes de Colombia, medida que entraría en vigencia el próximo 1 de mayo.
La Cámara de Comercio de Quito (CCQ) señaló en un comunicado que, aunque comprende la preocupación del Gobierno de Daniel Noboa por reforzar la seguridad fronteriza y combatir el narcotráfico, advierte que el aumento arancelario podría afectar gravemente a sectores productivos de ambos países.
“Reconocemos la legítima preocupación del Gobierno por la seguridad en la frontera, pero expresamos inquietud por el impacto que esta medida tendrá en cadenas de valor estrechamente vinculadas entre Ecuador y Colombia”, indicó el gremio.
La entidad agregó que los dos países mantienen una relación comercial histórica basada en el intercambio de bienes, servicios y cadenas productivas integradas, por lo que medidas de este tipo podrían debilitar la competitividad y la integración regional.
El Comité Empresarial Ecuatoriano también se sumó al llamado y advirtió que el incremento de la llamada “tasa de seguridad” podría tener efectos negativos en el ya reducido comercio bilateral y en la estabilidad de la Comunidad Andina.
Tensión diplomática en aumento
La decisión se da en medio de un nuevo episodio de tensión entre Quito y Bogotá, luego de declaraciones del presidente Gustavo Petro sobre el caso del exvicepresidente ecuatoriano Jorge Glas, lo que fue considerado por el Gobierno de Ecuador como una injerencia en asuntos internos.
Tras el cruce diplomático, ambas naciones llamaron a consultas a sus embajadores y suspendieron mesas técnicas de diálogo que estaban previstas para la próxima semana.
El presidente Petro calificó la medida arancelaria como una “monstruosidad” y advirtió que podría afectar seriamente la integración regional, incluyendo la Comunidad Andina.
Medidas recíprocas y escalada comercial
La relación comercial entre ambos países ha venido deteriorándose desde inicios de año, cuando se anunciaron incrementos progresivos de aranceles. Posteriormente, Colombia adoptó restricciones a ciertos productos ecuatorianos como arroz y banano, mientras que Ecuador respondió con ajustes en tarifas de transporte de crudo.
Las organizaciones empresariales de ambos países han hecho un llamado urgente al diálogo para evitar un mayor deterioro de las relaciones comerciales y proteger la estabilidad económica de la región fronteriza.










