Consumir licor en Colombia será considerablemente más costoso a partir de 2026. Con la expedición del Decreto 1474 del 31 de diciembre, el Gobierno Nacional oficializó un aumento del IVA del 5 % al 19 % para los licores fuertes, una medida adoptada en el marco de la emergencia económica para cubrir el déficit del Presupuesto General de la Nación.
El anuncio, realizado por el Ministerio de Hacienda, generó una inmediata reacción de gremios y productores, al advertir que el impacto en el precio final será histórico para los consumidores y crítico para bares, restaurantes y fábricas regionales.
Así quedarán los impuestos a los licores
Según explicó el ministro de Hacienda, Germán Ávila, las bebidas como aguardiente, ron, whisky y brandy no solo pagarán el nuevo IVA del 19 %, sino que además continuarán sujetas al impuesto al consumo del 30 %, lo que eleva la carga tributaria total a niveles sin precedentes.
El resultado: un fuerte incremento en el valor de cada botella que llegará directamente al bolsillo del consumidor.

Nuevos precios estimados
Con la entrada en vigencia del decreto desde el 1 de enero, estos serían algunos de los precios aproximados:
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Aguardiente (750 ml): de $50.000 pasará a cerca de $63.000 (alza cercana al 50 %).
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Ron (750 ml): alcanzaría los $70.470, con un aumento estimado del 48 %.
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Whisky (750 ml): subiría de $63.980 a aproximadamente $80.313, un incremento del 40 %.
La única bebida excluida del ajuste tributario es la cerveza, que mantendrá su régimen actual. Según el Gobierno, se trata de un producto de alto consumo social y masivo.
Cigarrillos y juegos de azar también suben
El decreto no se limita a los licores. Las cajetillas de cigarrillos pasarán de pagar $2.100 a $11.200 en impuestos, mientras que los juegos de suerte y azar ahora estarán gravados con un IVA del 19 %, calculado sobre los ingresos reales de los operadores y no sobre el valor total de las apuestas.
Rechazo de gremios y productores
La Asociación de Bares de Colombia (Asobares) calificó la medida como un golpe directo al sector nocturno. Su presidente en Antioquia, Juan Pablo Valenzuela, advirtió que el aumento de impuestos, sumado al alza del salario mínimo y a los mayores recargos nocturnos, podría elevar los costos laborales hasta en un 45 %.
Por su parte, la Fábrica de Licores y Alcoholes de Antioquia (FLA) alertó que la carga tributaria total podría llegar al 90 % del valor del producto, lo que considera insostenible. Según la entidad, el precio del Aguardiente Antioqueño subiría cerca del 50 % y el Ron Medellín un 48 %.
Además, la FLA advirtió sobre riesgos adicionales como el incremento del contrabando y del licor adulterado, lo que podría afectar la salud pública y las finanzas de los departamentos.
Un 2026 con licor más caro
Aunque el Gobierno defiende la medida como necesaria para estabilizar las finanzas públicas, empresarios y gremios coinciden en que el impacto será directo sobre el consumo, el empleo y la sostenibilidad de miles de pequeños negocios.
Con estos nuevos impuestos, beber en Colombia será un lujo más caro en 2026, y el debate sobre el alcance real de la emergencia económica apenas comienza.









