La decisión de la Junta Directiva del Banco de la República de aumentar la tasa de interés en 100 puntos básicos, llevándola al 11,25 %, desató una nueva confrontación entre el Gobierno y la entidad. El ministro de Hacienda, Germán Ávila, abandonó la sesión en la que se tomó la decisión y anunció que el Ejecutivo rompe relaciones con el Banco, cuestionando la orientación de la política monetaria.
Impacto en el país
Más allá de la tensión política, la ausencia del ministro de Hacienda no altera la validez de las decisiones de la Junta. La Ley 31 de 1992 establece que el quórum decisorio es de cinco integrantes, por lo que los seis miembros restantes pueden tomar resoluciones sin impedimentos legales.
Ávila argumentó que la medida afecta directamente a los colombianos que dependen del crédito y de la inversión productiva, y criticó que la mayoría de la Junta se haya alineado con intereses del sector financiero en detrimento de la economía real.
Reacción del Banco de la República
El gerente del Banco, Leonardo Villar, calificó el retiro del ministro como un incumplimiento del mandato constitucional, que obliga al representante del Gobierno a asistir a la Junta. Villar defendió la autonomía del banco, recordando que las decisiones de política monetaria buscan estabilidad a mediano y largo plazo y no responder a intereses políticos de corto plazo.
El gerente rechazó que el aumento de la tasa beneficie al sistema financiero, y afirmó que los bancos también sufrieron costos importantes por las alzas de interés de 2022 y 2023.
Intervención del Presidente
El presidente Gustavo Petro acusó al Banco de favorecer al sector financiero, afirmando que la Junta busca aumentar las ganancias de los dueños de la deuda pública y trasladar ese costo a los ciudadanos. Además, señaló que la inflación actual responde principalmente al precio de los alimentos y calificó la postura del banco como una posición política de oposición.
Voces de la opinión pública
La decisión generó críticas de diversos sectores económicos y políticos:
- María Claudia Lacouture, presidente ejecutiva de la Cámara Colombo Americana, advirtió que presionar la autonomía del banco erosiona la confianza en las instituciones.
- José Ignacio López, presidente de ANIF, calificó de grave que el ministro no respete la institucionalidad del Banco de la República.
- Mauricio Cárdenas, exministro de Hacienda, señaló que convertir una decisión técnica en un conflicto político es un error.
- José Manuel Restrepo, candidato a la vicepresidencia, sostuvo que tomar distancia del papel constitucional de la Junta pone en riesgo la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda.
La situación marca un nuevo capítulo de tensión entre el Gobierno Petro y la entidad financiera, reabriendo el debate sobre la independencia del Banco de la República frente a decisiones políticas y económicas del Ejecutivo.









