Revuelo nacional causó la visita que el presidente Gustavo Petro le hizo a su hijo, Nicolás Petro, en su residencia en el municipio de Puerto Colombia.
Extraoficialmente se conoció que la reunión duró aproximadamente dos horas.
Durante el encuentro, que tuvo lugar el pasado 21 de agosto en Barranquilla, estuvieron presentes, Laura Ojeda, compañera de Petro Burgos; Katia Burgos, su madre, y algunos primos maternos del exdiputado.
Cabe recordar que Nicolás Petro enfrentó acusaciones de corrupción y enriquecimiento ilícito, pero obtuvo libertad condicional al acceder a cooperar con el sistema judicial y proporcionar pruebas sobre la presunta introducción de fondos no declarados en la campaña presidencial de su padre en el año 2022.
Tras un arduo juicio, se le otorgó la libertad, aunque con diversas condiciones, dentro de las cuales se incluía no solamente la restricción de abandonar Barranquilla, sino también la prohibición de entablar cualquier tipo de comunicación con las personas mencionadas en el caso.
“Usted tiene que conservar buena conducta, tendrá que comparecer a todo llamado que se haga por cuenta del proceso. Así también, no solo se le prohibirá salir de Colombia, sino también del ámbito territorial dónde fue su captura. Solo podrá salir previa autorización de la Fiscalía”, explicó el juez.
Específicamente, se le impidió al político abandonar Barranquilla y , además, entrar en comunicación con cualquiera de las personas implicadas en el caso.
Frente a la polémica, el presidente Petro en sus redes sociales dijo que había visitado a su hijo en condición de padre.
“Hoy visité a mi hijo Nicolás. Como padre siempre tendrá mi apoyo y mi cariño. Como presidente he respetado sin titubeos la independencia judicial. Espero una acción penal libre de agendas políticas y de total sujeción al debido proceso y los fallos judiciales”, escribió el mandatario.
Aunque el presidente Petro no aparece en el organigrama de contactos del procesado en la investigación de la Fiscalía, el hecho de que la financiación de su campaña ha sido cuestionada por Nicolás, quien además fue clave en esa empresa electoral, ha alimentado el debate.
En este esentido, la visita será sometida a una evaluación jurídica a cargo del fiscal a cargo del caso, Mario Burgos. Dicha evaluación tiene como objetivo determinar si la mencionada reunión contraviene las órdenes previamente establecidas por el juez de control de garantías de Bogotá, quien en su momento dispuso que el acusado no fuera privado de su libertad.
El 4 de agosto, tras las declaraciones de Nicolás Petro sobre posibles financiamientos ilícitos durante la campaña (aunque posteriormente, en una entrevista, afirmó que su padre no estaba al tanto de tales alegaciones), el juez a cargo del caso les concedió libertad condicional tanto a él como a su exesposa, Day Vásquez.









