La condena contra uno de los criminales más temidos de Barranquilla volvió a encender el debate sobre si realmente se está haciendo justicia con las víctimas.
Un juez penal especializado de la ciudad condenó a Jorge Eliécer Díaz Collazos, alias ‘Castor’, máximo cabecilla de la banda ‘Los Costeños’, a 26 años y 4 meses de prisión, luego de que aceptara su responsabilidad en 95 homicidios y múltiples ataques armados ocurridos entre 2014 y 2024 en Barranquilla y su área metropolitana.
La sentencia se dio tras un preacuerdo con la Fiscalía, que fue avalado por el despacho judicial.
De acuerdo con el ente acusador, además de los asesinatos, los hechos violentos dejaron 38 personas heridas en diferentes atentados sicariales que, según la investigación, fueron ordenados por alias ‘Castor’ en medio de la guerra criminal por el control de rentas ilegales en la ciudad.
El fallo lo declara responsable de delitos como:
homicidio agravado
tentativa de homicidio agravado
porte ilegal de armas de fuego
tráfico de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas
amenazas a servidor público
La condena que genera indignación
Aunque la sentencia es una de las más importantes contra el crimen organizado en la región, en la ciudadanía surgió un fuerte cuestionamiento.
Si se hace un cálculo simple, 26 años de cárcel por 95 homicidios equivale a poco más de tres meses de prisión por cada víctima, lo que ha provocado críticas y cuestionamientos sobre el alcance de los preacuerdos judiciales.
Además, en el proceso no aparece el delito de extorsión, una de las actividades criminales que más ha golpeado a comerciantes, transportadores y empresarios del área metropolitana de Barranquilla.
Este punto ha generado expectativa sobre si la Fiscalía abrirá o mantiene otros procesos contra el jefe criminal por ese delito, que por ley no permite rebajas de pena.
De fugitivo en Venezuela a jefe de ‘Los Costeños’
Alias ‘Castor’ fue capturado en Venezuela el 4 de mayo de 2019, cuando figuraba en el cartel de los más buscados de Barranquilla.
Sin embargo, solo fue deportado a Colombia el 4 de abril de 2023, tras el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Las investigaciones indican que su ascenso criminal comenzó años atrás, cuando coincidió en la Cárcel Modelo de Barranquilla con Digno Palomino, con quien posteriormente consolidó el poder de la organización que terminaría siendo conocida como ‘Los Costeños’.
La banda llegó a dominar extorsiones, microtráfico y sicariato, además de protagonizar una violenta guerra criminal en la ciudad.
Incluso, las autoridades atribuyen a esta estructura asesinatos de conductores de buses y trabajadores de chance en 2013, en medio de presiones para el pago de extorsiones.
La guerra interna que desató más violencia
Con el paso del tiempo, la relación entre ‘Castor’ y Digno Palomino terminó fracturándose.
Según las autoridades, esa ruptura dio origen a una nueva estructura criminal conocida como ‘Los Pepes’, lo que provocó una sangrienta disputa con ‘Los Costeños’ por el control de las rentas ilegales.
Esta confrontación ha sido señalada como uno de los factores que disparó los homicidios en Barranquilla y su área metropolitana en los últimos años.
Los diálogos en la “Paz Total”
Ambos cabecillas llegaron incluso a participar en los acercamientos del Gobierno Nacional dentro de la política de “Paz Total”, que permitió una tregua temporal entre las bandas.
Durante esos meses, el Gobierno aseguró que los homicidios disminuyeron, pero el acuerdo terminó el 20 de enero y la violencia volvió a recrudecerse.
Solo en febrero, el departamento del Atlántico registró más de 90 homicidios, muchos de ellos relacionados con la disputa entre estas organizaciones criminales.








