La violencia contra las mujeres sigue siendo una preocupación creciente en el departamento del Atlántico. En lo que va del año, 26 mujeres han sido asesinadas, y los dos casos más recientes —en Sabanagrande y Baranoa— han encendido las alarmas de autoridades y ciudadanos.
En Baranoa, Maribis del Socorro Escobar González, de 56 años, fue asesinada en la sala de su vivienda, presuntamente por negarse a pagar 500 mil pesos de extorsión, mientras ejercía su labor como costurera y vendía hielo.
En Sabanagrande, Julia Antonia Barrios Calceta, de 55 años, perdió la vida en la papelería donde trabajaba, siendo víctima de un ataque relacionado con exigencias extorsivas al propietario del negocio.
El secretario del Interior del Atlántico, José Antonio Luque, anunció una recompensa de hasta 30 millones de pesos por información que conduzca a la captura de los responsables del asesinato de Julia Barrios.
Las autoridades advierten que la situación de seguridad en algunos municipios es crítica. Por ejemplo, en Sabanagrande, solo 17 policías activos —51 en total considerando los tres turnos— deben cubrir a aproximadamente 43.000 habitantes, lo que equivale a un policía por cada 2.529 personas.
Estos hechos evidencian que los grupos delincuenciales continúan utilizando la extorsión como fuente de ingresos y que la violencia contra las mujeres es un problema estructural que requiere medidas contundentes y urgentes por parte del Estado.
El llamado de las autoridades es a colaborar con información que ayude a capturar a los responsables y a fortalecer la seguridad ciudadana para prevenir nuevos crímenes.








