En la mañana de este miércoles, la diputada Rosita Jiménez, del partido Alianza Verde, sufrió un atentado mientras transitaba en su camioneta por la vía que conecta Ciénaga con Santa Marta, específicamente a la altura del barrio La Paz.
Según los primeros reportes de las autoridades, hombres a bordo de una motocicleta abrieron fuego de manera reiterada contra el vehículo de la dirigente política, alcanzando las ventanas del automotor. Afortunadamente, la diputada resultó ilesa, evitando un desenlace fatal.
Fuentes cercanas a la víctima aseguran que Jiménez ha sido blanco de amenazas y ataques anteriores, presuntamente vinculados a su actividad política y social. Este nuevo hecho pone de relieve el riesgo constante que enfrentan los líderes locales en regiones donde los conflictos por poder e intereses territoriales elevan la exposición a la violencia.
Las autoridades investigan las circunstancias del ataque para identificar a los responsables y esclarecer los móviles del atentado. Mientras tanto, la seguridad de la diputada ha sido reforzada ante la persistente amenaza que enfrenta.
Este hecho vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad de los políticos en el país y la necesidad de medidas más efectivas para proteger a quienes ejercen funciones públicas en zonas de alto riesgo.






