Una preocupante escalada de violencia contra las mujeres mantiene en alerta a las autoridades y a la comunidad en el departamento del Atlántico. En un lapso de apenas tres días, cuatro atentados armados dejaron un saldo trágico: tres mujeres asesinadas y una más herida en distintos municipios.
Los hechos, ocurridos en Polonuevo, Sabanagrande, Baranoa y el corregimiento de Bohórquez (Campo de la Cruz), reflejan un patrón de ataques directos que hoy enciende las alarmas por la seguridad en la región.
El primer caso se registró la noche del lunes en Polonuevo, en el barrio Camilo Torres. Dentro de una vivienda, hombres armados irrumpieron y dispararon sin mediar palabra. En el lugar murió Luz Elena Carrillo Orellana, de 37 años, mientras que un adolescente de 17 años y un hombre de 28 resultaron heridos y fueron trasladados a centros asistenciales.
Al día siguiente, el martes, la violencia golpeó a Sabanagrande. Julia Antonia Barrios Calceta, de 55 años, fue asesinada dentro de una papelería. Según el reporte oficial, dos hombres en motocicleta llegaron al lugar; uno de ellos descendió, ingresó al establecimiento y le disparó en repetidas ocasiones. Aunque fue trasladada a un hospital, falleció minutos después. Por este crimen, las autoridades ofrecieron una recompensa de 30 millones de pesos para dar con los responsables.
La racha violenta continuó la mañana del miércoles en Baranoa. En el barrio Ciudadela La Paz, Maribis del Socorro Escobar González, de 56 años, fue atacada a bala en su propia vivienda. De acuerdo con las primeras versiones, los agresores simularon ser clientes interesados en comprar hielo para acercarse y luego dispararle. La mujer murió en el sitio.
Ese mismo día, en el corregimiento de Bohórquez, jurisdicción de Campo de la Cruz, se registró un cuarto atentado. Denis Páez, de 49 años, fue atacada mientras se encontraba en la terraza de su vivienda. Un hombre se le acercó y le disparó con un arma traumática. La víctima fue trasladada inicialmente al hospital local y luego remitida a Sabanalarga, donde permanece estable.
Aunque en estos días también se han reportado homicidios de hombres en el departamento, la seguidilla de ataques contra mujeres genera especial preocupación. Las autoridades adelantan investigaciones para esclarecer los móviles de estos hechos y establecer si existe algún tipo de conexión entre los casos.
Mientras tanto, la ciudadanía exige respuestas urgentes ante una violencia que, en cuestión de horas, dejó al Atlántico marcado por el miedo y la incertidumbre.









