Barranquilla y los municipios de su área metropolitana terminaron el 2025 con una caída significativa en los homicidios, aunque el panorama sigue marcado por el peso del sicariato y el traslado de la violencia hacia otros municipios del Atlántico.
El consolidado oficial indica que durante 2025 se registraron 721 homicidios, frente a los 852 casos de 2024, lo que representa una reducción del 15 %, equivalente a más de 130 crímenes menos en un año. Las autoridades destacan esta cifra como un avance en materia de seguridad, especialmente en el Distrito.
Barranquilla y área metropolitana
Barranquilla concentró el mayor número de homicidios con 425 casos, una disminución frente a los 493 de 2024, lo que equivale a una reducción cercana al 14 %. Le siguieron Soledad con 209 asesinatos, Malambo con 45, Galapa con 23 y Puerto Colombia con 19.
Pese a la baja general, la violencia letal continúa teniendo un patrón claro: el sicariato fue la modalidad dominante durante todo el año. En 2025 se contabilizaron más de 540 asesinatos bajo esta modalidad, lo que representa más del 80 % del total. En comparación, en 2024 se habían registrado 732 casos, evidenciando una disminución, aunque sigue siendo el principal desafío en seguridad.
Otras modalidades reportadas durante 2025 fueron las riñas (71 casos), atracos (26), linchamientos (4), torturas (6) y otros hechos violentos (9).
Cuatro masacres marcaron el año
Durante el año se registraron cuatro masacres en Barranquilla y su área metropolitana, todas relacionadas, según las investigaciones, con disputas entre estructuras criminales por el control de rentas ilegales.
El primer caso ocurrió el 2 de junio en Puerto Colombia, en una finca donde se realizaba una fiesta electrónica. El ataque dejó tres personas muertas y varios heridos, en un hecho que las autoridades vincularon a enfrentamientos entre bandas criminales.
El 3 de julio, otro ataque armado en el municipio de Soledad cobró la vida de tres integrantes de una misma familia, en lo que se investiga como una retaliación entre organizaciones delincuenciales.
La tercera masacre se presentó el 3 de octubre en el barrio Pinar del Río, donde tres hombres fueron asesinados dentro de una barbería. Las hipótesis apuntan a disputas por préstamos informales y deudas.
El cuarto hecho ocurrió el 12 de noviembre en Villa de la Cordialidad, donde dos hombres y una mujer fueron asesinados en un polideportivo. Según la Policía, el ataque estaría relacionado con disputas por el control del microtráfico.
Aumento de la violencia en municipios del Atlántico
Mientras Barranquilla y su área metropolitana mostraron una reducción, varios municipios del Atlántico registraron un incremento preocupante. En total, fuera del área metropolitana se reportaron 122 homicidios en 2025, frente a 69 en 2024, es decir, 53 casos más.
Los municipios con más crímenes fueron Baranoa (29), Sabanalarga (27) y Sabanagrande (17). En estas poblaciones, las autoridades atribuyen el aumento a la disputa entre organizaciones como ‘Los Costeños’, ‘Los Pepes’ y el ‘Clan del Golfo’ por el control del tráfico de estupefacientes.
Habitantes de estas zonas expresan preocupación por el cambio en la dinámica de seguridad, ya que municipios que antes eran considerados tranquilos se han convertido en escenarios frecuentes de hechos violentos.
¿Se está desplazando la violencia?
Expertos en seguridad advierten que la reducción de homicidios en Barranquilla podría estar relacionada con acuerdos informales entre estructuras criminales, lo que habría generado un “efecto derrame” hacia municipios cercanos, especialmente en la vía oriental y la Cordialidad.
Diciembre cerró con 60 homicidios en todo el Atlántico, de los cuales el 97 % fueron cometidos con armas de fuego, confirmando que este sigue siendo el principal instrumento de la violencia criminal en la región.
Aunque las cifras muestran una mejora frente a 2024, el balance de 2025 deja claro que el reto sigue siendo frenar el sicariato y evitar que la violencia continúe expandiéndose hacia otros municipios del departamento.




