La lucha por el control territorial en los barrios de Barranquilla suma un nuevo capítulo tras el desmantelamiento de la estructura delincuencial conocida como “Los Occidentales”. En una ofensiva relámpago, la Policía Metropolitana logró la captura de cinco de sus integrantes en operativos de allanamiento que dejaron al descubierto la preocupante logística de esta banda, que no solo almacenaba estupefacientes, sino que utilizaba a menores de edad para mover la mercancía por la ciudad.
El operativo, que incluyó tres capturas por orden judicial y dos en flagrancia, permitió la incautación de cigarrillos de marihuana y dosis de base de coca. Sin embargo, el dato que genera mayor indignación es la confirmación oficial de que la organización instrumentalizaba niños y adolescentes para la distribución de droga, aprovechando su condición de inimputabilidad para intentar burlar los cercos policiales y expandir su alcance en sectores vulnerables.
Según las investigaciones, “Los Occidentales” operaban desde tres inmuebles que funcionaban como «ollas» y centros de acopio estratégicos, logrando evadir durante meses la vigilancia de las autoridades. Se calcula que el flujo de caja de esta estructura superaba los 20 millones de pesos mensuales, una renta criminal alimentada por el narcomenudeo que hoy golpea con fuerza la tranquilidad de las familias barranquilleras.
Los capturados no son desconocidos para el sistema judicial; entre todos suman más de ocho anotaciones por delitos de alto impacto como hurto calificado, tráfico de estupefacientes y porte ilegal de armas. El Brigadier General Miguel Andrés Camelo Sánchez, comandante de la Metropolitana, aseguró que estas acciones buscan recuperar el orden en las calles, aunque el desafío persiste ante la rápida mutación de estas bandas en la periferia de la ciudad.
Esta desarticulación pone nuevamente sobre la mesa la urgencia de programas de prevención social, ya que mientras las rentas criminales sigan siendo millonarias, las estructuras buscarán reemplazos para sus eslabones caídos. Por ahora, las autoridades se mantienen en alerta para identificar quiénes heredarán el control de las zonas que dejaron «Los Occidentales».









