En un operativo conjunto entre Coljuegos, la Fiscalía, el CTI y el Batallón de Policía Militar número 2 del Ejército, las autoridades intervinieron un inmueble en Barranquilla donde funcionaba presuntamente una fábrica clandestina de ensamble de máquinas tragamonedas.
Durante la inspección, se incautaron pantallas, tarjetas board, billeteros y otros componentes esenciales para la producción de estos juegos de azar, que operaban sin registro nacional y evadiendo el pago de impuestos, afectando el sistema de salud del país.
Además, se sellaron otros siete establecimientos comerciales que contaban con al menos 157 máquinas tragamonedas, módulos de apuestas por internet y ruletas, todas sin autorización.
El presidente de Coljuegos, Marco Emilio Hincapié, aseguró que estas operaciones ilegales dejaron de generar cerca de 40.000 millones de pesos anuales en rentas del monopolio.
El operativo, que incluyó diez allanamientos realizados el pasado 24 de marzo, no dejó personas capturadas. Se calcula que el valor total de los 239 elementos decomisados supera los tres mil millones de pesos.
Coljuegos aclaró que la operación de juegos de suerte y azar sin autorización constituye un delito contemplado en el artículo 312 del Código Penal, y los responsables podrían recibir sanciones equivalentes a 100 salarios mínimos legales mensuales vigentes. Todos los elementos incautados serán parte de un proceso administrativo sancionatorio antes de su destrucción.









