Lo que debía ser un momento de unión familiar para recibir el Año Nuevo terminó en angustia en el municipio de Santo Tomás, Atlántico, luego de que una bala perdida impactara a una niña de apenas tres años, cuando se encontraba en brazos de su padre.
El hecho ocurrió la noche del 31 de diciembre, en una vivienda ubicada en la calle 6 con carrera 9, barrio La Granada. Luis Alfonso Fontalvo Otaiza se encontraba en la sala de su casa junto a su familia, esperando la llegada del 2026, mientras su esposa se recuperaba de una cesárea practicada apenas diez días atrás, tras el nacimiento de su segundo hijo.
Cuando faltaban pocos minutos para el cambio de año, Luis Alfonso cargó a su hija Luz Neyla, de tres años, y se asomó a la puerta de la vivienda para observar la quema de un muñeco tradicional en el sector. En medio del ruido de los juegos pirotécnicos, la menor comenzó a llorar, lo que su padre atribuyó inicialmente al susto por las explosiones.
Sin embargo, segundos después, la familia se percató de que la niña había sido alcanzada por una bala perdida, presuntamente producto de disparos al aire durante la celebración de fin de año.
La menor fue trasladada de inmediato a un centro asistencial y permanece hospitalizada en la sede Pediátrica de la ESE Universitaria del Atlántico (UNA), antiguo Hospital Niño Jesús de Barranquilla, donde los médicos le practican varios exámenes para evaluar su estado de salud.
El caso ha generado rechazo y preocupación entre la comunidad, que vuelve a alertar sobre los riesgos de realizar disparos al aire durante celebraciones, una práctica que año tras año deja víctimas inocentes, especialmente niños.
Las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para evitar el uso irresponsable de armas de fuego, recordando que una bala disparada al aire siempre termina cayendo y puede convertirse en una tragedia.




