Consternación y rechazo ha generado en Barranquilla el homicidio del optómetra Carlos Enrique Rojas Ávila, de 53 años, ocurrido en el barrio El Carmen, a tan solo una cuadra del CAI de la Policía del sector.
El hecho reavivó las denuncias de la comunidad sobre una creciente ola de inseguridad en la zona.

De acuerdo con el relato de vecinos, el profesional de la salud se encontraba en una cancha de fútbol observando a su hijo durante un partido, cuando fue abordado por delincuentes que intentaron despojarlo de sus pertenencias. En medio del asalto, recibió un impacto de bala que le causó la muerte, pese a que fue trasladado de urgencia al Hospital Nazareth.
Testigos indicaron que a la víctima le fueron hurtados una cadena de oro y un teléfono celular. Para los residentes, el crimen resulta aún más alarmante por la cercanía con una instalación policial, lo que, aseguran, no ha sido suficiente para disuadir la acción de los delincuentes.
Habitantes del barrio manifestaron su temor y preocupación, señalando que los parques y escenarios deportivos ya no son espacios seguros para compartir en familia. Padres de familia y asistentes frecuentes a la cancha denunciaron que los robos y hechos violentos se han vuelto recurrentes, incluso en horas del día.
La comunidad hizo un llamado urgente a las autoridades para reforzar la seguridad en el sector, aumentar los patrullajes y adoptar medidas que permitan recuperar la tranquilidad en los espacios públicos del barrio El Carmen. Mientras tanto, las autoridades adelantan las investigaciones para dar con los responsables del homicidio.




