Más del 50% de las tiendas de barrio en Barranquilla y municipios del Atlántico enfrentan serias dificultades económicas debido a las exigencias tributarias de la Dian y al aumento de la extorsión, alertó la Unión Nacional de Comerciantes (Undeco).
Según la organización, en la región hay cerca de 13.000 tiendas de barrio, de las cuales entre 400 y 500 han sido multadas por incumplir obligaciones relacionadas con facturación electrónica, recaudo de IVA y contabilidad, requisitos que muchas veces superan la capacidad financiera de estos pequeños comerciantes.
“Con la factura electrónica, la Dian sabe qué cantidad de productos compra cada tendero y, si supera ventas diarias de 490 mil pesos, está obligado a facturar, llevar contabilidad y recaudar IVA, lo que implica contratar un contador. Muchos negocios simplemente no tienen los recursos para eso”, explicó Orlando Jiménez, presidente de Undeco.
El dirigente destacó que esta situación se suma a la inseguridad y competencia con grandes cadenas como Ara, D1, Olímpica e Ísimo, que han reducido la participación histórica de los tenderos en la venta de productos básicos.
Además, el informe de Servipunto indica que el consumo en tiendas de barrio cayó 7,1% en 2025, mientras que el valor de las ventas creció apenas 1,4%, debido al aumento del ticket promedio, que pasó de $9.325 en 2024 a $10.850 en enero de 2026.
Jiménez advirtió que, en la práctica, para que una tienda sea viable, debe vender al menos un millón de pesos diarios, muchas veces operando con jornadas extensas y mano de obra familiar, sin capacidad para cubrir pagos de seguridad social o disfrutar de fines de semana libres.
“Hoy una tienda que venda menos de un millón de pesos al día no es viable, salvo que la trabajen solo familiares y restrinjan gastos. La jornada laboral va de 6 de la mañana a 10 de la noche”, agregó.
Undeco también señaló que la extorsión y los robos afectan gravemente a los micro y pequeños comerciantes, generando un entorno cada vez más hostil para quienes buscan mantener sus negocios abiertos en barrios de la ciudad.









