Por cerrado margen, la Cámara de Representantes de EE.UU. rechazó este jueves un proyecto de resolución que buscaba impedir que el presidente Donald Trump adoptara acciones militares adicionales en Venezuela sin autorización previa del Congreso.
La medida fracasó tras un inusual empate de 215–215. Los líderes republicanos mantuvieron abierta la votación durante más de 20 minutos, hasta que el congresista Wesley Hunt regresó al Capitolio y emitió el voto que evitó la aprobación de la resolución.
Los demócratas, que apoyaban la medida, denunciaron que sus adversarios violaron las normas de procedimiento legislativo. La semana pasada, también el Senado rechazó la iniciativa, después que el vicepresidente J. D. Vance, en su calidad de presidente de la Cámara, desempató la votación.
El pasado 15 de enero, el Senado de EE.UU, con el voto decisivo de Vance, bloqueó ley que buscaba limitar poderes de Trump para actuar en Venezuela.
La propuesta había sido promovida con apoyo bipartidista, pero fracasó en la Cámara Alta del Congreso después de que dos senadores republicanos cedieran a las presiones de la Casa Blanca. El vicepresidente J. D. Vance se encargó de romper el empate y derrotar la resolución. El grupo republicano afirmó que las acciones militares de Estados Unidos en el país sudamericano habían finalizado con la operación del 3 de enero que condujo a la captura del Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Los republicanos del Senado votaron a favor de rechazar una resolución sobre los poderes de guerra buscaba limitar la capacidad del presidente Donald Trump para llevar a cabo nuevos ataques contra Venezuela. La propuesta fracasó después de que dos senadores republicanos revirtieran su apoyo a la legislación tras una intensa campaña de presión de la Casa Blanca.
Trump ejerció una enorme presión sobre cinco senadores republicanos que se unieron a los demócratas para impulsar la resolución la semana pasada y, finalmente, logró impedir la aprobación de la legislación. Dos de los republicanos, los senadores Josh Hawley, de Missouri, y Todd Young, de Indiana, retiraron su apoyo a la resolución. El vicepresidente J. D. Vance, como presidente de la Cámara, debió romper el empate 50-50 en el Senado.
La decisión de no limitar los poderes bélicos del presidente estadounidense en futuras acciones militares en Venezuela habría pasado también por la consideración de las declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, quien aseguró a los congresistas que la posibilidad de desplegar tropas en territorio venezolano era nula.
El grupo republicano reforzó la idea de que las acciones militares de Estados Unidos en el país sudamericano habían concluido con la operación del 3 de enero que condujo a la captura del Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
«Actualmente no estamos llevando a cabo operaciones militares allí», dijo el líder de la mayoría del Senado, John Thune, en un discurso ante el pleno. «Pero los demócratas están impulsando este proyecto de ley porque su histeria anti-Trump no conoce límites», añadió.
Hawley dijo que el secretario de Estado Marco Rubio y Trump le habían asegurado: «Sin rodeos, no vamos a enviar tropas terrestres».
«Nos estamos llevando muy bien con Venezuela», declaró Trump posteriormente a los periodistas durante una ceremonia para la firma de un proyecto de ley no relacionado. Cuando los senadores acudieron al pleno para la votación, Young también dijo a los periodistas que ya no apoyaba la medida. Afirmó que había mantenido largas conversaciones con Rubio y que este le había asegurado que comparecería en una audiencia pública ante la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado.
Young también compartió, entonces, una carta de Rubio en la que se afirmaba que el presidente «solicitará la autorización previa del Congreso (si las circunstancias lo permiten)» si decidía emprender «operaciones militares importantes» en Venezuela.









