La Corte Suprema de Brasil ordenó aumentar las medidas de seguridad en la casa del expresidente Jair Bolsonaro, donde cumple prisión preventiva mientras se aproxima el juicio por su presunta implicación en un intento de golpe de Estado. La medida busca evitar cualquier intento de fuga en las vísperas del inicio de la fase final del juicio, previsto para comenzar el martes 2 de septiembre.
El magistrado Alexandre de Moraes fue el encargado de emitir la orden, que estipula que los agentes de la Policía Penal de Brasilia deben realizar un control exhaustivo de los vehículos que salgan de la residencia de Bolsonaro, registrando tanto a los conductores como a los pasajeros.
El juicio, que tendrá una duración de cinco jornadas de audiencia entre el 2 y el 12 de septiembre, reunirá a cinco jueces del Tribunal Supremo, quienes decidirán el futuro de Bolsonaro y siete de sus excolaboradores, quienes también enfrentan cargos relacionados con el intento de golpe ocurrido tras su salida del poder.
La tensión política en Brasil sigue creciendo mientras se acercan las decisiones clave en este histórico proceso judicial.