El dirigente opositor venezolano Edmundo González Urrutia denunció que se cumple un año de la desaparición forzada de su yerno, Rafael Tudares, sin que hasta el momento se conozca información oficial clara sobre su situación jurídica, su estado de salud o las condiciones de su detención.
A través de un mensaje publicado en su cuenta en la red social X, González afirmó que durante estos doce meses no se han respetado las garantías procesales de Tudares, quien —según denunció— no ha tenido acceso a defensa privada, atención médica adecuada, condiciones dignas de reclusión ni control judicial efectivo.
“El caso de Rafael no es un hecho aislado”, sostuvo González, al advertir que su situación haría parte de un patrón que afecta a cientos de personas en Venezuela, incluidas mujeres y niños, quienes —según su pronunciamiento— han sido víctimas de detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas y privación sistemática de derechos fundamentales.
El opositor señaló que mientras este tipo de prácticas persistan, no es posible hablar de paz, democracia ni garantías para los ciudadanos, y reiteró la necesidad de verdad, justicia y libertad para todos los venezolanos.
Hasta el momento, las autoridades venezolanas no se han pronunciado públicamente sobre la denuncia hecha por González ni han ofrecido información oficial sobre la situación jurídica de Rafael Tudares.
El caso vuelve a poner en el centro del debate internacional las denuncias sobre presuntas violaciones a los derechos humanos en Venezuela y el reclamo de familiares de detenidos que exigen transparencia y respeto al debido proceso.



