El Departamento de Justicia de Estados Unidos ajustó su postura sobre el Cartel de los Soles, la organización vinculada al narcotráfico liderada presuntamente por Nicolás Maduro, dentro de las acusaciones judiciales que enfrenta el exmandatario venezolano.
En la primera acusación contra Maduro, presentada en 2020, el Cartel de los Soles fue mencionado 32 veces como un grupo criminal estructurado dedicado al tráfico de drogas. Sin embargo, en la acusación más reciente, el término aparece solo dos veces y se describe como un “sistema clientelar” y una “cultura de corrupción” que se ha beneficiado de ingresos provenientes del narcotráfico, dejando de presentarlo formalmente como una organización criminal activa en términos jurídicos.
A pesar de este cambio en la argumentación judicial, tanto la Casa Blanca como el Departamento de Estado continúan considerando al Cartel de los Soles como una organización criminal transnacional, manteniendo sanciones y designaciones internacionales contra sus integrantes y asociados.

Expertos legales indican que este ajuste no debilita las acusaciones contra Maduro, sino que refina el enfoque del caso: se centra ahora en su papel en la corrupción sistémica y en la administración de un entramado clientelar que facilita el tráfico de drogas, más que en presentar al Cartel como una estructura criminal formalizada independiente.
El cambio ha generado debates entre analistas internacionales sobre cómo las definiciones jurídicas afectan la percepción del caso, especialmente en un proceso que combina justicia penal, política internacional y narcotráfico transnacional.









