La confrontación marítima entre Washington y Moscú vuelve a escalar. Este miércoles, Estados Unidos incautó dos petroleros presuntamente vinculados al transporte de crudo venezolano, en una operación que refuerza la presión sobre las rutas energéticas bajo sanciones internacionales.
Uno de los buques, Marinera, anteriormente identificado como Bella 1, navegaba por el Atlántico Norte y habría cambiado nombre y bandera para registrarse como embarcación rusa, en lo que autoridades estadounidenses describen como un intento de evasión de sanciones.

El segundo petrolero, M/T Sofia, fue interceptado mientras realizaba operaciones en el mar Caribe, una zona estratégica para el comercio energético regional.










