El Gobierno de Estados Unidos expresó su preocupación por las recientes maniobras militares de China en las inmediaciones de Taiwán, al considerar que estas acciones han elevado de forma “innecesaria” la tensión en una de las regiones más sensibles del escenario geopolítico mundial.
Así lo manifestó Tommy Pigott, vocero del Departamento de Estado, quien advirtió que los ejercicios militares realizados por Pekín no contribuyen a la estabilidad regional y aumentan el riesgo de una escalada que podría tener consecuencias más amplias.
“El uso de maniobras militares para presionar a Taiwán es innecesario y desestabilizador”, señaló Pigott, al tiempo que hizo un llamado directo a China para que actúe con moderación y ponga fin a lo que Washington considera una campaña de presión constante sobre la isla.
Estados Unidos reiteró su postura de respaldo al mantenimiento de la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán, una zona clave para el comercio internacional y la seguridad global. Aunque Washington mantiene su política de “una sola China”, también ha insistido en que cualquier diferencia debe resolverse por vías pacíficas y sin coerción.
Las declaraciones del Departamento de Estado se producen en medio de un contexto de creciente tensión entre China y Taiwán, luego de que el gigante asiático intensificara su presencia militar aérea y naval alrededor de la isla, a la que considera parte de su territorio.
El pronunciamiento estadounidense vuelve a evidenciar la delicada relación entre las grandes potencias y el papel central que juega Taiwán en el equilibrio estratégico del Indo-Pacífico, una región donde cualquier incidente podría tener repercusiones a nivel mundial.









