El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, decretó estado de sitio por 30 días en todo el país, luego de una escalada de violencia atribuida a pandillas. La medida busca frenar los ataques a fuerzas de seguridad y los motines registrados en varias cárceles del territorio nacional.
El gobierno señala que la situación de seguridad ha alcanzado niveles críticos, con enfrentamientos armados y disturbios que ponen en riesgo la estabilidad y la tranquilidad de la población. Bajo el estado de sitio, las autoridades podrán restringir ciertas libertades civiles y reforzar la presencia militar y policial en puntos estratégicos.
Arévalo advirtió que la decisión busca recuperar el control de la seguridad y proteger a los ciudadanos, al tiempo que se implementan acciones para desarticular a las pandillas responsables de la violencia.










