Las autoridades de España asestaron un contundente golpe al narcotráfico tras la incautación de 5.000 kilos de cocaína que habían sido introducidos por la costa de Huelva, en el Atlántico sur.
El operativo, liderado por la Policía Nacional de España, dejó un saldo de 10 personas capturadas y la incautación de armas de guerra, lo que evidencia el alto nivel de organización de la red criminal.
De acuerdo con el jefe de la Brigada Central de Estupefacientes, Alberto Morales, la droga fue ingresada al país mediante embarcaciones de alta velocidad, una modalidad comúnmente utilizada por estructuras dedicadas al tráfico internacional.
Posteriormente, el cargamento fue trasladado a dos puntos de acopio o “guarderías”, ubicados en los municipios de Gibraleón y Utrera, donde era almacenado antes de su distribución.
Las autoridades continúan con las investigaciones para identificar a otros posibles integrantes de la organización y establecer las rutas utilizadas para el ingreso de la droga al territorio español.
Este operativo se suma a los esfuerzos de las autoridades europeas por frenar el ingreso de grandes cargamentos de cocaína a través de las costas del sur, consideradas una de las principales puertas de entrada al continente.









