La Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol) afirmó este lunes que el fraude financiero se ha convertido en uno de los delitos transnacionales más graves, sofisticados y de más rápido crecimiento en el mundo, impulsado por la inteligencia artificial (IA) y la colaboración entre redes criminales.
La combinación de inteligencia artificial, herramientas digitales de bajo costo y cooperación criminal internacional está provocando una “industrialización del fraude”, advirtió el secretario general de Interpol, el brasileño Valdecy Urquiza.
“Es vital recordar que el costo del delito financiero no es solo dinero: son los ahorros de toda una vida de las personas, su dignidad y, en el peor de los casos, su vida”, declaró.
Según el Informe Global de Evaluación de Amenazas sobre Fraude Financiero 2026, presentando hoy, el delito ya no es una actividad periférica, sino un fenómeno central dentro de la criminalidad organizada, con vínculos crecientes con el tráfico de personas, el cibercrimen y otras actividades ilícitas.
Tácticas híbridas, centros de estafas y sextorsión
El informe señala que el fraude impulsado por la inteligencia artificial puede ser hasta 4,5 veces más rentable que los métodos delictivos tradicionales, ya que permite a los delincuentes planificar y ejecutar campañas completas de fraude de manera autónoma, desde la recopilación de información sobre las víctimas hasta las demandas de rescate.
El documento también destaca el aumento de la sextorsión, cada vez más integrada en estafas de romance e inversiones mediante el uso de guiones automatizados y contenido generado por inteligencia artificial.
Asimismo, según el informe, las redes criminales colaboran cada vez más con grupos especializados en blanqueo de capitales, compartiendo tecnología y conocimientos para ampliar sus operaciones a escala mundial.
Y cita, entre otros ejemplos, que en algunas regiones de África, grupos terroristas han recurrido a estafas, especialmente aquellas basadas en criptomonedas, como fuente de financiación.
El informe también alerta sobre la expansión global de los llamados centros de estafa, instalaciones donde miles de personas, muchas de ellas víctimas de trata, son obligadas a participar en fraudes en línea.
Cooperación policial
Frente a esta realidad, el estudio destaca una mayor cooperación policial. Así, desde 2024, las notificaciones relacionadas con fraude emitidas por Interpol han aumentado un 54 %, y la organización ha apoyado más de 1.500 casos transnacionales, relacionados con pérdidas estimadas en 1.100 millones de dólares.
Para reforzar la respuesta internacional, Interpol, con sede en Lyon (sureste de Francia), anunció en el comunicado la creación en su seno de un equipo internacional financiado por el Ministerio del Interior del Reino Unido para atacar tanto los fraudes financieros como sus vínculos con el cibercrimen y la trata de personas.
EFE









