El mandatario depuesto de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa Cilia Flores se declararon inocentes de los cargos impuestos por un tribunal federal de Nueva York por supuesto narcotráfico y tráfico de armas. Paralelamente, se reúne el Consejo de Seguridad de Naciones Unidad para debatir el ataque de Washington a Caracas y la captura del mandatario. Por otro lado, en Caracas, la Asamblea Nacional sesiona para inaugurar la legislatura y confirmar a Delcy Rodríguez como nueva presidenta encargada de la nación caribeña.

La audiencia se llevó a cabo este lunes frente al juez federal Alvin K. Hellerstein, en el marco del proceso judicial que adelanta el Departamento de Justicia por delitos relacionados con narcotráfico, narcoterrorismo y conspiración para importar cocaína a territorio estadounidense.
Maduro y Flores comparecieron bajo estrictas medidas de seguridad, luego de haber sido trasladados a EE. UU. tras la operación militar ejecutada en Caracas durante el fin de semana. La Fiscalía sostuvo que ambos habrían tenido un rol clave en estructuras criminales vinculadas al tráfico internacional de drogas.
Por ahora, el juez programará las siguientes etapas del proceso, mientras las autoridades estadounidenses mantienen a la pareja bajo custodia federal en Nueva York.
El caso ha generado fuertes reacciones a nivel internacional y mantiene en tensión el panorama político y diplomático en la región.









