La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó al histórico ministro de Defensa Vladimir Padrino López, quien permanecía en el cargo desde 2014, en una decisión que marca un giro clave en la cúpula militar del país.
En su reemplazo fue designado el general Gustavo González López, figura con amplia trayectoria en organismos de inteligencia y seguridad del Estado, incluyendo la dirección del Sebin y la Contrainteligencia Militar.
La salida de Padrino se produce en medio de un contexto político extraordinario, tras la captura del expresidente Nicolás Maduro durante una operación militar en Caracas, hecho que desencadenó una reconfiguración del poder en el país.
Rodríguez agradeció públicamente la labor del exministro, destacando su “lealtad y servicio”, aunque anunció que asumirá nuevas funciones dentro del gobierno sin detallar cuáles serán.
El cambio en Defensa es uno de los movimientos más relevantes desde que Rodríguez asumió el poder en enero de 2026, en medio de una transición marcada por tensiones internas, presiones internacionales y ajustes en el gabinete.
Analistas consideran que el nombramiento de González López —vinculado al aparato de inteligencia— refleja una nueva estrategia de control y reorganización del poder militar en esta etapa posterior al gobierno de Maduro.
La reestructuración ocurre mientras el país intenta estabilizarse tras los recientes acontecimientos políticos, en un escenario que mantiene la atención internacional sobre el rumbo institucional y de seguridad en Venezuela.









