El número de fallecidos por las protestas que sacuden a Irán desde el pasado 28 de diciembre ascendió a 538 personas, según informó la organización Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos.
De acuerdo con el reporte, 490 de las víctimas eran manifestantes, incluidos ocho menores de edad, mientras que 48 pertenecían a las fuerzas de seguridad. La ONG advirtió que la cifra real podría ser mayor y que el número de muertos en proceso de verificación podría alcanzar los 579.
HRANA también señaló que más de 10.675 personas han sido detenidas, entre ellas 160 menores y 52 estudiantes, en medio de una ola de protestas que ya se extiende por más de cien ciudades del país.
Las manifestaciones, originadas por la crisis económica, la devaluación de la moneda y la alta inflación, han evolucionado hacia reclamos políticos contra la República Islámica y el líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí. Las protestas se desarrollan además bajo un bloqueo casi total de internet y telecomunicaciones.
Organizaciones de derechos humanos denuncian que muchas víctimas habrían muerto por disparos a corta distancia, mientras que el Gobierno iraní sostiene que enfrenta acciones de “grupos terroristas” y asegura haber detenido a cerca de 200 presuntos líderes.
En el plano internacional, Estados Unidos expresó su respaldo a los manifestantes, y el presidente Donald Trump advirtió sobre una posible intervención si continúa la represión. En respuesta, autoridades iraníes lanzaron advertencias directas a EE.UU. e Israel, elevando la tensión regional.









