El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instó este martes 13 de enero a los ciudadanos iraníes a seguir protestando contra el régimen del ayatolá Alí Jamenei y afirmó que “la ayuda está en camino”. Sin embargo, no especificó a qué tipo de asistencia se refería.
“Patriotas iraníes, ¡Sigan protestando! ¡Tomen el control de sus instituciones!… ¡La ayuda está en camino!”, declaró Trump en una publicación en Truth Social, añadiendo que había cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que cesara la “matanza sin sentido” de manifestantes.
2.000 personas, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad, han muerto en las protestas que han sacudido a Irán desde el pasado 28 de diciembre, según declaró un funcionario iraní este martes, al culparlos de “terroristas”.
Esta cifra aún no ha sido contrastada por ninguna otra fuente. El régimen del ayatolá Alí Jamenei no ha entregado datos oficiales, mientras que la organización estadouiense de derechos humanos, ‘Human Rights Activist News Agency’ (HRANA), indica que ha podido confirmar 646 muertes en el curso de las protestas hasta el 12 de enero. Este número incluye a 505 manifestantes–entre ellos, nueve niños–, 133 militares y agentes del orden, un fiscal y siete civiles que no protestaban.
Además, informó del arresto de 10.721 personas, a 16 días del inicio de las protestas, con 606 concentraciones en 187 ciudades de todo Irán.

Este martes, Teherán intenta recuperar la normalidad, en medio de una suerte de toque de queda tácito por el que los comercios cierran en cuanto llegan las horas de la tarde.
El régimen del ayatolá Alí Jamenei flexibilizó este 13 de enero algunas restricciones a sus ciudadanos y, por primera vez en días, permitió realizar llamadas al extranjero a través de sus teléfonos móviles. Sin embargo, no ha levantado las restricciones a internet ni ha permitido el restablecimiento de los servicios de mensajes de texto.
Si bien los iraníes han podido realizar llamadas a otros países, no ha sido posible recibirlas desde el exterior, según informaron varias personas en la capital a la agencia de noticias estadounidense AP.
En la calle Valiasr, una de las principales arterias de la ciudad, el tráfico registró normalidad en las primeras horas del día, con gente caminando y los negocios abiertos, incluso los bancos. Sin embargo, varios testigos informaron que hay fuerte presencia de agentes de la Policía antidisturbios, con cascos y chalecos antibalas, que portaban escudos, escopetas y lanzagases lacrimógenos.
La Policía vigilaba las principales intersecciones. Además, reportan la presencia de miembros de la fuerza Basij, compuesta exclusivamente por voluntarios de la Guardia Revolucionaria, que también portaban armas de fuego. Otros agentes de seguridad estaban vestidos de civil en espacios públicos, según varios testigos.
La organización HRANA alertó que el corte de internet y la interrupción de todas las vías de comunicación entraron en una fase sin precedentes, debido a que el apagón de internet superó las 100 horas.
Las llamadas telefónicas y otras herramientas de comunicación también se vieron afectadas. Sin embargo, este martes, se dio una reconexión parcial de las comunicaciones telefónicas. Y las autoridades permitieron realizar llamadas al extranjero a través de sus teléfonos móviles. Aunque la gente fuera del país no pudo llamarlos.
Mientras que se mantienen las restricciones a internet y a los servicios de mensajería de texto.
El Gobierno de Vladimir putin condenó este martes lo que describió como una “injerencia externa subversiva” en la política interna de Irán y calificó de “categóricamente inaceptables” las amenazas estadounidenses de nuevos ataques militares contra el país.
“Quienes planeen utilizar la agitación de origen externo como pretexto para repetir la agresión contra Irán cometida en junio de 2025 deben ser conscientes de las desastrosas consecuencias de tales acciones para la situación en Medio Oriente y la seguridad internacional”, declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso en un comunicado.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró el lunes que cualquier país que haga negocios con Irán enfrentará un arancel del 25% en el comercio con Washington.
El combustible es el mayor producto de exportación de Irán en términos de valor, mientras que las principales importaciones incluyen bienes intermedios, verduras, maquinaria y equipos.
China es el principal socio comercial de Irán, que se vería afectado por este nuevo arancel. Las exportaciones iraníes al gigante asiático ascendieron a 22.000 millones de dólares en 2022, de los cuales los combustibles representaron más de la mitad, según el Banco Mundial.
Además, Irán es miembro del grupo de productores de petróleo de la OPEP y exportó productos a 147 socios comerciales en 2022. Para este 2025, China compró más del 80% del petróleo iraní exportado, según datos de la firma de análisis Kpler.
India también figura entre los socios comerciales de la República Islámica que se vería afectado. Su comercio bilateral ascendió a 1.340 millones de dólares durante los primeros diez meses de 2025, seguido de Turquía, con exportaciones a Irán que rondaron los 2.300 millones de dólares en todo el 2025.
Alemania, Corea del Sur y Japón son otras naciones que mantienen importantes flujos comerciales con Teherán y que podrían verse afectados.
Los representantes de Irán en varios países han sido convocados por la represión contra las manifestaciones. En Países Bajos, por ejemplo, el ministro de Asuntos Exteriores, David van Weel, aseveró que presentó su protesta formal “por la violencia excesiva contra manifestantes pacíficos, los arrestos arbitrarios a gran escala y los cortes de Internet”, al tiempo que pidió la restauración inmediata del acceso a Internet dentro de la República Islámica.
La ministra de Asuntos Exteriores de Finlandia señaló que citó al embajador iraní después de que las autoridades de Teherán restringieran el acceso a Internet.
Entretanto, el canciller alemán, Friedrich Merz, sostuvo que cree que el Gobierno iraní está en sus “últimos días y semanas”. Además, pidió que se ponga fin a la violencia contra los manifestantes de inmediato.
Por su parte, el jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Turk, indicó este martes que se encuentra “horrorizado” por la creciente violencia de las fuerzas de seguridad de Irán contra los manifestantes. También expresó su preocupación por la posibilidad de que se aplique la pena de muerte contra miles de manifestantes que han sido arrestados.
“Este ciclo de violencia atroz no puede continuar. El pueblo iraní y sus demandas de equidad, igualdad y justicia deben ser escuchadas”, afirmó Turk, en una declaración leída por el portavoz de la oficina de derechos humanos de la ONU, Jeremy Laurence.









