El juez federal Alvin K. Hellerstein, de 92 años, será el encargado de presidir el proceso judicial que se adelanta en Estados Unidos contra el presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, quienes enfrentan cargos por narcoterrorismo y tráfico de cocaína ante una corte del Distrito Sur de Nueva York (SDNY).
Maduro está acusado de liderar una estructura criminal transnacional dedicada al envío de grandes cargamentos de cocaína hacia territorio estadounidense, mientras que Flores aparece por primera vez incluida formalmente en la acusación, señalada de presuntamente participar en la coordinación logística y financiera de la red criminal.
Hellerstein fue nombrado juez federal en 1998 por el entonces presidente Bill Clinton y es ampliamente reconocido por su trayectoria en casos de alta complejidad y gran impacto, incluidos procesos relacionados con crimen organizado, delitos financieros y operaciones ilícitas de carácter internacional.
Nacido en Nueva York el 28 de diciembre de 1933, el magistrado cursó estudios en Columbia University, integró el Cuerpo de Abogados del Ejército de Estados Unidos entre 1957 y 1960 y desarrolló gran parte de su carrera profesional durante casi cuatro décadas en la firma Stroock & Stroock & Lavan LLP, donde se especializó en litigios comerciales y corporativos.
Desde 2011, Hellerstein ostenta la condición de juez senior, estatus que le permite continuar ejerciendo funciones judiciales con una carga procesal reducida, pero manteniéndose al frente de casos considerados estratégicos y de alto perfil dentro del sistema judicial federal estadounidense.
El proceso contra Maduro y Flores es considerado uno de los más relevantes en la historia reciente de las relaciones judiciales entre Estados Unidos y Venezuela, tanto por la naturaleza de los cargos como por el impacto político y geopolítico que podría generar.









