La fiscal general de la Nación, Luz Adriana Camargo, respondió a las declaraciones de la fiscal delegada Lucy Marcela Laborde, quien denunció posibles presiones en la investigación que adelanta contra Nicolás Petro Burgos, hijo del presidente Gustavo Petro.
El desacuerdo surgió tras la Resolución 33 del 8 de septiembre, que asignaba una fiscal de apoyo al proceso a cargo de Laborde. Esta decisión fue interpretada por la funcionaria como una posible intromisión en su gestión.
Camargo aclaró que el nombramiento de una fiscal de apoyo es una práctica habitual para brindar “acompañamiento, orientación y asesoría jurídica”, y no para socavar la autonomía de los fiscales. “La designación de una fiscal de apoyo no tuvo por finalidad socavar su independencia, sino ofrecer mayores herramientas para el cumplimiento de sus deberes”, afirmó.
Ante el rechazo de Laborde, Camargo ordenó revocar la resolución y reasignar el caso, decisión formalizada el 22 de septiembre.
La fiscal general también respondió a las quejas por una reunión convocada por la Dirección contra la Corrupción, señalando que la invitación fue solicitada por la fiscal de ese despacho y no por su oficina.
Camargo reiteró su compromiso con la independencia de los fiscales y destacó la trayectoria de Laborde: “No existe ni existirá durante mi administración ninguna directriz que afecte la autonomía de los fiscales. La Fiscalía se debe a los colombianos y debe honrar la confianza depositada en sus actuaciones”.









