El senador del Centro Democrático y exgobernador de Casanare, Alirio Barrera, enfrenta una denuncia por presunto acoso sexual ante la Corte Suprema de Justicia, luego de que la presunta víctima relatara que los hechos ocurrieron en 2016 en un despacho oficial de la Gobernación.
Según el testimonio de la denunciante, ella acudió al despacho de Barrera para gestionar recursos destinados a un campamento juvenil de su iglesia. Allí, aseguró, el entonces gobernador la habría agredido físicamente y besado contra su voluntad. “Él no dijo nada y me agarró de la mano, muy duro, y luego de la otra. Me acercó hacia él y me besó a la fuerza”, relató.
Posteriormente, la mujer afirmó que Barrera le entregó 400.000 pesos en efectivo supuestamente para los jóvenes del campamento: “Él sacó una maleta y de ahí me dio el dinero. Me dijo: ‘Tome, para los muchachos’”.
Aunque los hechos habrían ocurrido hace una década, la denuncia formal llegó a la Fiscalía Regional de Casanare en febrero de 2026, y el caso fue trasladado a la Corte Suprema en marzo. La denunciante explicó que el miedo a represalias y el ascenso político de Barrera la hicieron guardar silencio durante años. “Siempre me dije que debía esperar a que este señor perdiera su poder”, afirmó.
Por su parte, el equipo jurídico del senador indicó que la notificación oficial les llegó el 26 de marzo y aseguró que el proceso aún se encuentra en etapa inicial, sin pruebas materiales ni acusación formal confirmada.
En los últimos meses, diversos sectores del país han registrado denuncias por presunto acoso laboral y sexual, especialmente en política y medios de comunicación. Casos como el del periodista y director de RTVC, Hollman Morris, también han generado debate público.
Movimientos como #MeToo y #YoTeCreo han impulsado a muchas mujeres a visibilizar experiencias de presunto acoso, contribuyendo a que hechos que antes permanecían en silencio ahora se investiguen y se debatan públicamente.









