La Comisión de Investigación y Acusación volvió a quedar en el centro de la polémica tras conocerse que la congresista Gloria Arizabaleta, presidenta de esa célula legislativa e integrante del Pacto Histórico, asumirá la investigación contra el presidente Gustavo Petro por las presuntas interceptaciones al candidato Abelardo de la Espriella.
La decisión desató una fuerte reacción desde la oposición, que cuestiona la imparcialidad del proceso y advierte un posible “blindaje político” al jefe de Estado.
Señalamientos desde la oposición
El representante electo Daniel Briceño lanzó duras críticas contra Arizabaleta y otros integrantes de la Comisión, como Olga Lucía Velásquez, Wilmer Carrillo y Alirio Uribe, a quienes acusó de favorecer la impunidad.
“Son una burla para la justicia y el país”, afirmó Briceño, elevando la tensión política alrededor de un caso que apenas comienza, pero ya está marcado por la desconfianza.
El origen del caso
La investigación se origina en una denuncia presentada por el abogado Germán Calderón España, apoderado de De la Espriella, quien solicitó indagar al presidente y a funcionarios por determinar de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) por una presunta violación de comunicaciones.
El caso tomó fuerza tras revelaciones periodísticas que apuntan a posibles interceptaciones, lo que ha encendido el debate sobre el uso de organismos de inteligencia.
Debate sobre interceptaciones
La controversia se profundizó con las declaraciones del exfuncionario Wilmar Mejía, quien recordó que la DNI no tiene facultades para ordenar interceptaciones judiciales, una competencia exclusiva de la Fiscalía o la Policía, siempre bajo orden de un juez.
Una comisión bajo la lupa
Para la oposición, este proceso representa una “prueba de fuego” para la Comisión de Acusación, históricamente cuestionada por su falta de resultados en investigaciones contra altos dignatarios.
El mensaje político es claro: mientras el Gobierno defiende la legalidad de sus actuaciones, sus detractores temen que el caso termine diluyéndose en una instancia señalada de engavetar procesos.









