El expresidente Álvaro Uribe Vélez arremetió contra la decisión de la Jueza Tercera Penal del Circuito Especializado de Medellín, Claudia Castro, quien ordenó a la fiscalía general de la Nación investigarlo a él y a su hermano, Santiago Uribe, por su presunta participación en el asesinato de líderes sociales en 1998.
Uribe calificó la acción como una “compulsa miserable por una declaración fantasiosa”.
La orden de investigar a los hermanos Uribe se produjo tras el fallo emitido este lunes por la jueza Castro, en el que condenó a 28 años de cárcel a José Miguel Narváez Martínez, exdirector de Inteligencia del desaparecido DAS, por ser el determinador del secuestro de la exsenadora Piedad Córdoba en 1999.
La jueza declaró el secuestro como “delito de lesa humanidad” (imprescriptible) e inhabilitó a Narváez por veinte años. La investigación había establecido que Narváez propuso al exjefe paramilitar Carlos Castaño Gil “retener y asesinar a Córdoba Ruiz con la idea de que era colaboradora del ELN”.
La jueza solicitó la investigación contra el expresidente, su hermano y el general (r) Carlos Alberto Ospina basándose en la declaración de un testigo que mencionó una reunión en 1997. En esta supuesta reunión, celebrada cuando Álvaro Uribe era gobernador de Antioquia, los implicados habrían discutido el asesinato de líderes sociales de la época, incluidos Eduardo Umaña Mendoza y Jesús María Valle Jaramillo, ambos asesinados en 1998.
Álvaro Uribe Vélez reaccionó de inmediato en su cuenta de X, desestimando la versión del testigo:
“Qué rabia política en fallos contra mí, basta ver las personas que supuestamente estábamos en esa reunión, además del sitio, para concluir como concluyó la Fiscalía en la época que esa declaración fue mentirosa”, escribió el expresidente.
Uribe insistió en que la declaración es “fantasiosa” y lleva años investigada. Además, denunció que el “mentor” de la jueza es un “enemigo” suyo desde la juventud, acusándolo de haber “utilizado la justicia para matar la moral” de sus adversarios.









