La ciudad completa su segundo día bajo los efectos de un frente frío que transita por el Mar Caribe, proveniente de Norteamérica, provocando un agresivo mar de leva con olas de 3 a 4 metros de altura y fuertes ráfagas de viento. La situación obligó a las autoridades a restringir la navegación de embarcaciones menores hacia la zona insular y a prohibir el ingreso de bañistas a las playas.
Los puntos más críticos se registran en la Avenida Santander, especialmente entre el centro histórico y Bocagrande, donde el mar ha alcanzado los carriles de tránsito vehicular. El Departamento de Tránsito y Transporte de Cartagena reportó “movilidad reducida” en varios sectores y recomendó tomar rutas alternas. Según el informe, “se presenta movilidad lenta en la salida de la Base Naval y en el sentido Crespo – Bocagrande, debido al fuerte oleaje, que ha arrastrado piedras y arena sobre la vía”.
Los estragos del fenómeno también afectan a la zona insular. Habitantes de Tierrabomba y Barú han solicitado apoyo ante inundaciones y daños en infraestructura, incluyendo el embarcadero de Playa Blanca, inaugurado en octubre de 2025. El muelle de 300 metros, con una inversión superior a 5.000 millones de pesos, resultó gravemente afectado por el oleaje. La Secretaría de Infraestructura aseguró que “las afectaciones no comprometen la estabilidad general de la estructura principal” y que las reparaciones se realizarán una vez mejoren las condiciones climáticas.

La Oficina de Gestión del Riesgo del Distrito confirmó que, tras más de 12 horas de lluvias continuas, se han atendido emergencias por árboles caídos y voladura de techos en 12 barrios de la ciudad.
El Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas (CIOH) de Dimar explicó que el fenómeno se debe al tránsito de frentes fríos provenientes de Norteamérica hacia el noroeste del Caribe. El periodo de mayor intensidad se presentó entre la tarde y noche del domingo 1 de febrero, extendiéndose hasta la madrugada y mañana del lunes 2 de febrero, con olas de hasta 4 metros, especialmente en el suroeste del Caribe. Según la autoridad marítima, los desbordamientos costeros podrían prolongarse hasta el miércoles 4 de febrero.
Las autoridades mantienen la alerta y seguimiento constante, instando a la ciudadanía a evitar acercarse a zonas de riesgo y a acatar las medidas de seguridad en playas y embarcaciones.









