Las comunidades indígenas de la Sierra Nevada de Santa Marta reiteraron su permanencia en el Parque Nacional Natural Tayrona y solicitaron la apertura de un espacio de diálogo con el Gobierno Nacional para definir un modelo de gestión conjunta del área protegida.
El pronunciamiento se dio tras la reapertura del parque, escenario que ha generado debate sobre la administración y el ejercicio de autoridad en este emblemático destino turístico del Magdalena. Los líderes indígenas sostienen que su presencia responde al derecho a la autonomía y a la defensa de su territorio ancestral.
Anastasio Moscote, gobernador de un cabildo indígena, aseguró que la intención de las comunidades es participar activamente en las decisiones relacionadas con el manejo ambiental y turístico del parque, en coordinación con Parques Nacionales Naturales de Colombia.
“El propósito es trabajar de manera articulada, respetando tanto la normatividad vigente como nuestra autoridad ancestral”, señaló el líder, quien insistió en que no existe riesgo para los visitantes y que el parque continúa operando con acompañamiento institucional.
Las comunidades también defendieron el aporte voluntario solicitado a algunos visitantes, indicando que los recursos estarían destinados a fortalecer acciones de conservación y sostenimiento del territorio.
La situación mantiene abierto el debate sobre la gobernanza del Tayrona, uno de los principales destinos turísticos del país, mientras distintos sectores llaman a privilegiar el diálogo y la concertación para garantizar tanto la protección ambiental como el respeto por los derechos de los pueblos originarios.









