Más de 400 hectáreas de tierra fueron adjudicadas a mujeres campesinas en distintos municipios del Magdalena, en lo que se considera uno de los avances más significativos de la Reforma Agraria en el departamento.
La entrega fue liderada por la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y beneficia a mujeres rurales, muchas de ellas víctimas del conflicto armado, quienes ahora contarán con propiedad formal para desarrollar sus proyectos productivos y garantizar el sustento de sus familias.
La iniciativa busca no solo reconocer el papel de las mujeres en el campo, sino también avanzar en la seguridad jurídica sobre la tierra, una deuda histórica en regiones afectadas por el despojo y la violencia.
En municipios como Sabanas de San Ángel y Pijiño del Carmen, comunidades campesinas han comenzado a recuperar el acceso a predios donde durante años enfrentaron desplazamiento forzado y la ruptura del tejido social.
Este proceso se desarrolla en paralelo a la formalización de 1.800 hectáreas adicionales en el departamento, como parte de una estrategia más amplia para reorganizar la propiedad rural y fortalecer el desarrollo del campo en el Magdalena.









