La falta de cierre del boquete de Caregato agrava la emergencia y mantiene a miles de familias entre el agua y el barro.
La Mojana enfrenta nuevamente una situación crítica. Las intensas lluvias de los últimos días reactivaron las inundaciones en esta subregión del Caribe colombiano, obligando a cientos de familias damnificadas a desplazarse otra vez en busca de zonas más altas para resguardarse del avance del agua.
La emergencia se agrava por el deterioro del boquete de Caregato, una abertura de más de 60 metros por donde continúan ingresando diariamente miles de litros de agua del río Cauca. La presión constante ha provocado el desbordamiento de ríos y ciénagas, que ya no tienen capacidad para contener el volumen hídrico, profundizando una crisis que se repite por quinto año consecutivo.
A esta situación se suma un grave problema de sedimentación. Según líderes comunitarios, el arrastre de lodo ha cubierto viviendas, fincas y vías rurales, dejando extensas zonas prácticamente inutilizables. “Las casas, los terrenos y hasta los postes han quedado enterrados bajo capas de barro que alcanzan entre dos y tres metros de altura. En algunos sectores, la sedimentación llega casi hasta los techos”, advirtió Arcesio Paredes, líder social de La Mojana.
Para las comunidades afectadas, la problemática va más allá de una emergencia invernal y se ha convertido en una crisis ambiental estructural. Más de 250.000 familias permanecen atrapadas entre el agua, la pérdida de sus medios de subsistencia y la incertidumbre por la falta de soluciones definitivas.
Ante este panorama, los habitantes de La Mojana reiteraron su llamado al Gobierno Nacional para que acelere las obras de cierre total del boquete de Caregato y ejecute intervenciones integrales en la recuperación de caños y ciénagas, considerados claves para mitigar el impacto de futuras inundaciones.
“Es urgente que se intervengan los 65 metros del boquete y se repare todo lo que sea necesario. Sin una solución definitiva, esta región seguirá condenada a vivir bajo el agua”, concluyó Paredes.




