El Parque Nacional Natural Tayrona permanece cerrado al público por “condiciones de riesgo público”, según informó Parques Nacionales Naturales de Colombia mediante la Resolución 091 del 17 de febrero, en la que se adoptaron medidas para garantizar la seguridad en la jurisdicción marítima y terrestre del área protegida.
La decisión, que prohíbe el ingreso de visitantes, busca “proteger la vida y la integridad de turistas, comunidades y funcionarios”, señaló la entidad en un comunicado oficial.
Un conflicto multifactorial
De acuerdo con la defensora de Derechos Humanos Norma Vera, conocedora de la situación en la Sierra Nevada de Santa Marta, el cierre responde a varias problemáticas acumuladas.
En primer lugar, explicó que existen reclamaciones históricas por parte de comunidades indígenas, especialmente del pueblo Kogui, quienes sostienen derechos ancestrales sobre el territorio y realizan cierres periódicos del parque para llevar a cabo rituales tradicionales.
“Es un conflicto multifactorial. He tenido que lidiar con todas las reclamaciones de los grupos indígenas como los Kogui, quienes hicieron un cierre temporal inicialmente y después lo reabrieron y se vieron enfrentados a las autoridades de Parques Nacionales”, afirmó Vera en declaraciones a medios locales.
Disputa por recursos y cargas territoriales
Otra de las tensiones señaladas tiene que ver con la distribución de los recursos generados por el turismo. Según Vera, el modelo de concesión mediante el cual se administra el parque concentra los ingresos en una bolsa nacional, mientras que el territorio asume los impactos ambientales y sociales derivados de más de un millón y medio de visitantes al año.
En ese sentido, indicó que a la Alcaldía Distrital de Santa Marta le corresponde atender el mantenimiento vial, mobiliario urbano y otras cargas derivadas de la alta afluencia turística, lo que ha generado cuestionamientos sobre la equidad en la destinación de los recursos.
Presencia de actores armados
A la complejidad social y económica se suma la situación de orden público en la zona. Vera aseguró que no es un secreto que en áreas aledañas al parque existe presencia de grupos armados ilegales que ejercen control territorial.
Indicó que actualmente se registran confrontaciones entre las denominadas Autodefensas Conquistadores de la Sierra y el grupo conocido como “Clan del Golfo”, además de operaciones militares del Estado en el marco de la confrontación con estas estructuras.
Este panorama de violencia habría incidido en la decisión de cerrar temporalmente el parque, una de las áreas naturales más emblemáticas del país y principal atractivo turístico de la región Caribe.
Por ahora, las autoridades mantienen la restricción de ingreso mientras se evalúan las condiciones de seguridad y se coordinan acciones para restablecer la normalidad en la zona.









