Nuevamente, la infraestructura de transporte del Cerrejón, en La Guajira, sufre un atentado en la noche del domingo 22 de marzo, esta vez en dos puntos de la línea, con lo cual se confirma que es el segundo en el año y es bastante grave.
De acuerdo con la empresa carbonífera, el atentado en dos puntos de la infraestructura férrea fue, el primero, en el kilómetro 75, provocando el descarrilamiento de varios vagones de un tren que se dirigía hacia Puerto Bolívar.
El segundo punto afectado fue, en el kilómetro 32, ocasionando afectaciones a los rieles y daños materiales que están por cuantificarse, con lo cual el transporte del mineral desde La Mina hasta Puerto Bolívar está suspendido.
La compañía igualmente ha confirmado que el área afectada en la línea férrea se encuentra asegurada y las autoridades competentes adelantan la evaluación de la situación para encontrar una solución pronta a este nuevo iompase.
Cerrejón afirma que «rechazamos de manera categórica estos hechos, que ponen en riesgo la vida e integridad de las personas, afectan infraestructura estratégica para el país y generan impactos directos en la operación, el empleo y el tejido social y económico de La Guajira».
En lo corrido del año, ya se han registrado dos atentados contra la línea férrea, que se suman a los
nueve ocurridos durante el 2025. Cada año la empresa tiene que enfrentar soluciones a los atentados que ocurren en su extensa línea férrea.
Cerrejón sostiene que esta situación evidencia la gravedad de un contexto marcado por bloqueos recurrentes y crecientes presiones operativas, que comprometen la estabilidad y el desarrollo del territorio, afectándose las exportaciones.
Po ello la organización en un comunicado señala que «solicitamos a las autoridades competentes reforzar de manera urgente las medidas de seguridad para prevenir la repetición de estos actos». Por fortuna en estos atentados solamente hay cuantiosos daños materiales.
Finalmente, Cerrejón sostiene que «reiteramos nuestro compromiso con Colombia, con La Guajira y con las comunidades vecinas, y hacemos un llamado a que la legalidad y el respeto por la vida prevalezcan sobre cualquier forma de violencia que afecte el desarrollo de la región».
Cerrejón durante el 2025 decidió reducir la producción de carbón térmico en un rango de 5 a 10 millones de toneladas debido a los altos costos logísticos y la disminución en la demanda del mercado global, y la producción total se estima entre 11 y 16 millones de toneladas, sujeta a revisión permanente de las condiciones del mercado.
La empresa carbonífera afirma que aunque se ha decidido reducir la producción del mineral y con ello las exportaciones totales, ello no impacta los compromiso sociales ni ambientales de la organización en La Guajira. A pesar de los bloqueos y atentados, Cerrejón sigue adelante, aunque haya tenido afectación en la operación y continuidad.
En un reciente evento de la Andi, en Cartagena: Colombia Genera, Cerrejón sostiene que «el carbón sigue siendo un recurso esencia a nivel mundial, y la organización ha sido clave en la construcción de capacidades, infraestructura y talento en La Guajira, que ahora pueden servir para nuevas oportunidades productivas».
Y sostiene que para que ello se materialice se necesitan tres elementos clave: seguridad, estabilidad jurídica y reglas claras para la inversión, con el fin de que esa infraestructura con que cuenta La Guajira: talento humano, infraestructura y proveedores locales, impulsen nuevos sectores como el turismo, la agroindustria y loa logística.









