Un hecho doloroso enluta a una familia kankuama en el corregimiento de Chemesquemena, norte de Valledupar, luego de que un bebé de 10 meses falleciera tras sufrir quemaduras de segundo y tercer grado en un incendio ocurrido la noche del miércoles 27 de agosto.
La tragedia se desencadenó cuando, ante la falta de servicio eléctrico en el pueblo, la madre del menor encendió una vela sobre una mesa ubicada junto a la cama donde dormía el niño. Minutos después, salió a comprar pañales para su hijo, que presentaba problemas estomacales, dejando en la vivienda al bebé y a su otro hijo de 8 años.
De manera repentina, los objetos alrededor de la mesa comenzaron a arder hasta alcanzar la cama. Cuando la mujer regresó, encontró al hermano mayor llorando y señalando que el bebé estaba atrapado en medio de las llamas.
El padre logró ingresar y rescatar al pequeño, quien fue trasladado con ayuda de un vecino al puesto de salud de Patillal, y posteriormente remitido al Hospital Rosario Pumarejo de López de Valledupar. Sin embargo, debido a la falta de unidad especializada en quemados, el niño fue enviado a la clínica Médicos, donde falleció en la madrugada del jueves 28.
Liseth Maestre, coordinadora de salud del pueblo Kankuamo, lamentó la situación y pidió mayor atención médica en las comunidades indígenas:
“Debemos tener dotados los puestos de salud para atender urgencias, porque no todos cuentan con transporte ni con medios de comunicación. En el momento del incendio no había luz ni señal para pedir ayuda”.
El cuerpo del bebé fue trasladado a Medicina Legal y luego será sepultado en su comunidad en Chemesquemena.