Las autoridades confirmaron que el hallazgo de los cuerpos de Sheridan Sofía, de 14 años, y Keyla Nicol Hernández Noriega, de 17, en el municipio de Malambo, se produjo tras la información entregada por uno de los capturados en el caso.
El general Miguel Camelo, comandante de la Policía Metropolitana de Barranquilla, explicó que Juan David Taboada Oliveras, de 19 años, reveló el pasado viernes 27 de febrero la ubicación donde se encontraban enterradas las menores. El hallazgo se realizó al día siguiente, 28 de febrero, en coordinación con la Fiscalía y unidades investigativas.
Las adolescentes habían salido de su vivienda el 17 de febrero, en el barrio La Sierrita, y desde entonces se desconocía su paradero.
Investigación y captura
Según el alto oficial, las labores investigativas permitieron establecer que personas presuntamente vinculadas a los hechos sufrieron un accidente de tránsito en motocicleta el 26 de febrero, en el norte de Barranquilla. A partir de esa información, las autoridades activaron capacidades tecnológicas y operativas.
“Mediante verificación técnica de líneas interceptadas y georreferenciación, se logró establecer su ubicación en un centro asistencial”, indicó el general Camelo. En el lugar fueron ubicados un mayor de edad y un adolescente, quienes serían presuntos implicados.
Durante las verificaciones preliminares, uno de los indiciados entregó información relevante de manera voluntaria. Posteriormente, y en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, se realizó el interrogatorio formal, respetando las garantías procesales.
Con los datos suministrados, unidades de Policía y del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) adelantaron la diligencia de búsqueda y exhumación en Malambo, donde fueron encontrados los cuerpos de las dos jóvenes.
Taboada Oliveras fue capturado en la noche del martes cuando recibía salida médica de la Clínica Altos de San Vicente y trasladado a la URI de la Fiscalía.
Hipótesis en análisis
El director seccional de Fiscalía en Atlántico, Daniel Gómez Acuña, señaló que la principal hipótesis apunta a un posible conflicto derivado de mensajes que una de las menores habría intercambiado con integrantes de una estructura criminal.
De acuerdo con la versión oficial, las jóvenes salieron con quienes serían sus parejas sentimentales en medio de las festividades del Carnaval. Sin embargo, uno de los implicados habría interpretado ciertos mensajes como una supuesta intención de ubicarlo para exponerlo ante una organización delincuencial.
El general Camelo añadió que la línea investigativa contempla posibles confrontaciones entre estructuras criminales que operan en la zona, entre ellas ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’, aunque aclaró que esta información continúa en verificación.
Las autoridades avanzan en el proceso judicial mientras la comunidad permanece a la espera de que se esclarezcan plenamente los hechos que rodearon la muerte de las dos adolescentes.









