La Región Administrativa y de Planificación del Caribe (RAP Caribe), en representación de las gobernaciones de Atlántico, Bolívar y Sucre, manifiesta su profunda preocupación ante el recorte presupuestal decretado para el megaproyecto de Restauración de Ecosistemas Degradados del Canal del Dique. Ante este escenario, las autoridades regionales instan al Gobierno Nacional a respetar los compromisos financieros y técnicos que aseguren la ejecución integral de esta obra estratégica.
Un proyecto vital para la seguridad hídrica y ambiental
Con una inversión valorada en $3,1 billones, el Canal del Dique es el proyecto ambiental e infraestructura más ambicioso del país. Su importancia radica no solo en el desarrollo económico, sino en su capacidad para prevenir desastres humanos y ambientales como el ocurrido en 2010, que dejó más de 100 mil damnificados.
La RAP Caribe y los gobiernos departamentales advierten que la decisión unilateral del Ministerio de Hacienda de recortar $637.000 millones —lo que representa el 83,6 % de la vigencia futura para 2025— pone en peligro años de gestión técnica y social. Este recorte compromete un proceso que ya cuenta con:
* Más de 250 mesas de socialización con comunidades.
* 16 consultas previas concluidas con éxito.
* Años de rigurosa planeación técnica y financiera.
BENEFICIOS EN RIESGO
La parálisis o desfinanciación de este proyecto afectaría directamente a más de 1,5 millones de habitantes en 19 municipios del Caribe. Los objetivos fundamentales que hoy están bajo amenaza incluyen:
* Restauración ambiental: Recuperación de ecosistemas degradados y cuerpos de agua naturales.
* Gestión del riesgo: Mitigación de inundaciones y control hídrico durante sequías.
* Conectividad: Fortalecimiento del sistema fluvial y portuario de la región.
* Compromisos internacionales: Cumplimiento de las metas de adaptación y resiliencia climática del Estado colombiano.
Un llamado a la concertación
La Contraloría General de la República ha reiterado que detener esta obra generaría riesgos ambientales, sociales y fiscales irreparables. Por ello, la RAP Caribe y las Gobernaciones hacen un llamado urgente al Gobierno Nacional para activar espacios de concertación con la concesión, las comunidades y los órganos de control.
Es imperativo salvaguardar la seguridad hídrica y social de la región. El Canal del Dique no es solo una obra de infraestructura; es la garantía de vida y desarrollo para el Caribe colombiano.









