Miguel Martínez, residente en el barrio Miramar, al norte de Barranquilla, denunció a través de un video la forma cómo los peatones exponen su vida por cuenta de una zona enmontada que ha crecido en ese vecindario.
En las imágenes se observa que la zona enmotada mantiene obstaculizado un sendero peatonal, lo que obliga a los ciudadanos a bajarse al andén y caminar sobre la vía de los vehículos, exponiéndose claramente al peligro.
Habitantes del sector denunciaron que en las noches reina la oscuridad en el lugar, lo que ha incrementado la inseguridad.
Hasta el lugar llegan antisociales para cometer hurtos a mano armada, aprovechando la maleza y la soledad.









