Pedro Martínez, presidente de la Fundación Nacional y Centro Integral del Motociclista (FUNALCIM), le envió una carta al presidente Gustavo Petro y el Ministerio de Transporte, con el fin de que motociclistas, taxistas y demás conductores del país sean amnistiados de sus multas para la renovación de sus licencias de conducción.
Como bien se sabe, los conductores cuyas licencias hayan sido expedidas a partir del 1 de enero del 2012, tendrán hasta el próximo 20 de junio de este año para renovarlas.
Sin embargo, muchos de ellos tienen millonarias deudas por conceptos de multas que son impagables y que les impide renovar su documento.
En la carta, esta agremiación lamenta que no se haya tenido en cuenta un ‘borrón y cuenta nueva’ de todos esos conductores que hoy tienen deudas gigantescas e impagables,
“pues no les alcanzaría el resto de la vida para pagarlas porque los organismos de transito del país durante años se han solo dedicado a fabricar comparendos, llevando al secuestro a la gran mayoría de conductores”
A continuación, la carta enviada por la carta enviada por FUNALCIM al presidente Gustavo Petro:
“Le escribo esta carta hoy muy preocupado por la masacre social que estamos a punto de vivir en todo el país por parte de los organismos de tránsito y sus diferentes autoridades,
en cabeza del Ministerio de Transporte, que dio un ultimátum a todos los ciudadanos para que cumplan con la obligatoriedad de la renovación de la licencia de conducción, la cual va amarrada con el requisito y exigencia indispensable de estar a paz y salvo por concepto de deudas de comparendos.
Es claro que la economía de nuestro país hoy no es la mejor; que la gasolina, que es el eje central de la economía, cada vez va en aumento y esto lleva a que los
productos de la canasta familiar también aumenten.
Aparte de esta situación, venimos de una gran recesión económica mundial por culpa de la pandemia que azotó, sobre todo, a los hogares de las personas de los estratos más bajos y de menor condición social.
Es así que hoy enfrentamos los índices de desempleo más grandes de los últimos tiempos, herencia de los anteriores gobiernos, y estamos muy seguros que esta decisión del Ministerio de Transporte en mala hora donde exige la renovación de la licencia de conducción, empeorará aún más la crisis de la economía unipersonal. No es justo que no se haya tenido en cuenta un ‘borrón y cuenta nueva’ de todos esos conductores que hoy tienen deudas gigantescas e impagables, pues no les alcanzaría el resto de la vida para saldarlas porque los organismos de transito del país, durante años, se han solo dedicado a fabricar comparendos a diestra y siniestra, llevando a al secuestro a la gran mayoría de los conductores en Colombia.
Es así que le pido, en nombre de todos esos millones de hogares donde un conductor, taxista domiciliario o motociclista trabaja para llevar el sustento de sus familias, ponerse en los zapatos de ellos que muy seguramente hoy no duermen contando las horas en que le tocará la oportunidad de ser retenidos en un retén y no solo recibirán una sanción por no portar la nueva licencia de conducción, sino que también su vehículo –que con tanto sacrificio y esfuerzo adquirieron– será inmovilizado y se perderá en los patios como miles ya se pudren en ellos. Claro, en el caso que el vehículo sea del conductor, porque si es por tarifa, al día siguiente perderá su trabajo, igual que cualquier empleado que gana el mínimo y no tiene como responder en este momento por esa exigencia del Ministerio de Transporte, que más que un ministerio parece un régimen de monarquía inquisidora de los tiempos de Roma.
Pedimos entonces que al ser este el ‘Gobierno del Cambio’, se haga valer y demuestre de verdad que es el gobierno de un “pueblo que votó por un verdadero cambio”.
Espero recibir su respuesta pública muy pronto, ya que hasta el día 20 de junio es la fecha para que comience la persecución, masacre y desmanes de los policías de Tránsito hacia todos los conductores del país.









